Nebulosas oscuras en el cenit: la E de Barnard y el Gran Rift del 1 al 9 de octubre

Llega un momento de la temporada en que insistir con Sagitario es perder la noche. Al acabar el crepúsculo astronómico de principios de octubre, el centro galáctico se queda a unos 13º de altura desde la Península, hundido en la peor capa de atmósfera y con toda la porquería lumínica del horizonte suroeste encima. Mientras tanto, justo sobre tu cabeza, Cygnus está a 77-84º con el Gran Rift partiendo la banda en dos. Ahí es donde hay que apuntar: la ventana oscura del 1 al 9 de octubre es para nebulosas oscuras altas, no para el núcleo.

Por qué el cenit es el mejor sitio del cielo del 1 al 9 de octubre
La luna llena del 26 de septiembre deja el cielo inservible para cielo profundo hasta finales de mes. A partir del 30 de septiembre se va abriendo hueco por la primera parte de la noche, y crece rápido: el 1 de octubre hay poco más de una hora de oscuridad real sin Luna, el 3 son unas tres horas y media, el 5 ya seis, y del 7 al 9 pasas de ocho horas y media. La Luna nueva cae el 10.

Lo interesante es que esa ventana se abre justo por la noche temprana, que es cuando Cygnus culmina: hacia las 22:45 a finales de septiembre y ya sobre las 21:30 a mediados de octubre. Traducido a decisiones: nada más oscurecer tienes el Cisne prácticamente en el cenit y la Aquila a unos 60º, ambos por encima de la basura atmosférica. El contraste entre polvo oscuro y campo estelar que consigues a 80º de altura no lo consigues a 15º ni con tres veces más exposición.

El resto de la banda acompaña. Al oscurecer el arco va de Sagitario bajo al suroeste hasta Casiopea subiendo por el noreste, pasando por el cenit. Es la geometría ideal para una panorámica de arco en horizontal, con la parte densa justo arriba en lugar de rozando las montañas.

La E de Barnard: la nebulosa oscura más agradecida del momento
B142 y B143, la E de Barnard, están en Aquila, cerca de Altair. Es una mancha de polvo con forma de letra que tapa el campo estelar de fondo, y ahí está su gracia: no necesitas señal, necesitas fondo limpio y contraste. Al acabar el crepúsculo de estos días está a unos 60º de altura desde la Península y culmina entre las 21:50 y las 20:30 según avance octubre, así que es lo primero que dispararía cada noche.

Mide poco más de un grado. Con gran angular no la vas a ver: yo la trabajo a 50 mm, y ahí ya necesitas seguimiento. Con la montura ecuatorial portátil bien alineada tiro subexposiciones de 60-90 s a f/2.8 e ISO 800, entre veinte y treinta tomas, y apilo en Siril. Sin seguimiento, la calculadora NPF de Deneb (en Conf.) te va a dar tiempos ridículos a esa focal: ahí la única salida es bajar a 50 mm, encuadrar la E dentro del campo de Aquila y renunciar a tenerla grande.

Un detalle que cuesta noches aprender: el enfoque a 50 mm sobre Altair se te va con el descenso de temperatura. En octubre, en el Pirineo, reviso enfoque cada media hora. Tres tomas desenfocadas en medio de una secuencia te estropean el apilado más de lo que crees.

El Gran Rift con gran angular, y el problema real: apuntar al cenit
Para el Gran Rift y el Northern Coalsack —esa mancha densa junto a Deneb— basta un 24 mm a f/2 con la cámara en horizontal. Exposiciones por debajo de los 10 segundos según lo que te diga NPF, ISO 3200, y mejor 15 tomas del mismo encuadre para apilar que una sola muy forzada. Si te queda ganas, LDN 1235 en Cefeo, el «Tiburón», está a 52-55º al oscurecer y es circumpolar desde la Península: la tienes toda la noche.

La parte que nadie cuenta es lo incómodo que es el cenit. La primera vez que lo hice en serio fue junto al Estany de Sant Maurici: rótula de bola volcada del todo, la cámara cayéndose hacia un lado, y al revisar las tomas descubrí que una pata del trípode entraba en el encuadre por abajo. Se resuelve montando la cámara en vertical con la placa en L y girando el trípode para que ninguna pata quede en la dirección de la lente, no abriendo más las patas.

El segundo problema es el rocío. Un objetivo mirando al cenit radia calor directamente al espacio y se escarcha mucho antes que uno apuntando al horizonte. En octubre, a 1.900 metros y con el estany cerca, he tenido la frontal cubierta de escarcha en veinte minutos. Resistencia anti-rocío puesta desde el principio, no cuando ya ves el halo.

Cómo planificar el arco antes de subir
El error típico de esta época es llegar con un encuadre pensado para julio. La banda ha girado: lo que en verano cruzaba en diagonal ahora se te va por encima de la cabeza. Antes de elegir el punto de disparo abro el Visor de composición de Deneb, pongo la focal que voy a usar y la hora exacta de fin de crepúsculo, y veo dónde cae realmente la Vía Láctea sobre ese horizonte. Con el horizonte real del terreno activado sabes además si la parte baja de Sagitario, que a estas alturas ya casi no vale, queda tapada por la cresta o no; si lo está, dejas de intentar meterla en la composición y montas el arco desde el cenit hacia el noreste.

Del 4 al 9 de octubre tienes las mejores noches del mes desde la Península. Si quieres trabajarlas conmigo en un cielo de verdad, los talleres de Sant Maurici y La Palma están abiertos, y voy publicando el estado del cielo cada semana en @weathersitges_photography.